Reproducción Asistida


1. La pareja tendrá que ser examinada con detalle. El médico valorará el conjunto de pruebas necesarias para llevar a cabo el tratamiento. En el caso del varón será necesario realizarle un estudio básico del semen y cuando sea conveniente se criopreservará una muestra de esperma. Si es necesario optimizar el procedimiento o surge alguna duda podrán solicitarse más pruebas.

2. La receptora se someterá a un tratamiento de preparación endometrial. El endometrio es el tejido que contactará directamente con el embrión en el momento de la implantación y es necesario sincronizar su crecimiento con el desarrollo embrionario. El tratamiento es muy sencillo consiste en imitar los cambios hormonales que suceden de forma fisiológica durante un ciclo menstrual.

3. Se procede a la selección de la donante en función de las características físicas y grupo sanguíneo de la pareja. Previamente se habrá desarrollado la evaluación clínica en virtud de los dispuesto por la Ley 14/2006, de Reproducción Asistida y el informe de 1998 de la Comisión Nacional de Reproducción Humana Asistida.

4. Tras este proceso la donante será tratada para desarrollar el proceso de hiperestimulación ovárica controlada necesaria y posteriormente será sometida a la intervención en quirófano que permitirá obtener los ovocitos.

5. Los ovocitos se prepararán para ser inseminados; puede ser a través de fecundación in Vitro convencional (FIV) incubando los óvulos y los espermatozoides a una determinada concentración o más frecuentemente mediante la técnica de microinyección intracitoplasmática de espermatozoide (ICSI), consistente en la selección de un espermatozoide de buena calidad y microinyectarlo en el óvulo para inducir la fecundación.








6. Aquellos óvulos en los que haya tenido lugar adecuadamente la fecundación, se mantendrán en incubación, en un medio especialmente adaptado a sus requerimientos metabólicos y nutricionales.

7. La transferencia embrionaria es el procedimiento en el que se depositan los embriones seleccionados en el útero materno. Se realiza a través de una cánula que se introduce cuidadosamente por el canal cervical de la mujer. La transferencia se realiza en quirófano con el objetivo de mantener unas condiciones adecuadas desde la sala de laboratorio de FIV. El número de embriones a transferir nunca será mayor de 3 y se tendrá que decidir en cada caso de forma individualizada dependiendo del historial reproductivo de cada pareja y evitando en la medida de lo posible aumentar las posibilidades de gestación múltiple.

8. Los embriones de buena calidad sobrantes serán vitrificados. Lo que permitirá a la pareja disponer de ellos en el momento que deseen para una nueva transferencia embrionaria.